Sobre nosotros
El estudio empezó en 2013, cuando me recibí en la Universidad de Buenos Aires y obtuve la matrícula en el Consejo de CABA. Venía de trabajar en un estudio contable en Once, a cuadras del Obelisco, de 9 a 18, sumando los sábados a la mañana en época de cierres anuales de personas humanas.
Al principio atendía clientes chicos fuera de horario y los fines de semana. Así no había forma de crecer: no tenía tiempo para captar clientes ni para atender bien a los que llegaran. Tomé entonces la decisión de pasar a un estudio más chico, cerca de casa y a medio tiempo, visitando y asesorando clientes. Tenía menos responsabilidades y menos perspectivas de crecimiento, pero eso era justamente lo que necesitaba: aprovechar ese tiempo para crecer de forma independiente.
La cartera empezó a crecer cuando me puse a escribir en foros de internet sobre temas impositivos. Era la forma que encontré para dejar de depender de un boca a boca que no funcionaba. Llegaron casos cada vez más importantes. Lo que había proyectado para uno o dos años, a los seis meses, unos meses antes de que arrancara la época de las anuales, ya me obligaba a tomar una decisión difícil, con la mira en el salto profesional que buscaba: dejar la relación de dependencia, aunque todavía no tenía el colchón que hubiera necesitado. Me tomé las vacaciones que necesitaba y arranqué en marzo, con la mirada puesta en hacer crecer esa cartera que tanto había buscado. En tres o cuatro meses entraron varios clientes nuevos y superé mi sueldo anterior. Ahí entendí que el cambio había valido la pena y que ese era el camino.
Ni bien arranqué el estudio me enfoqué en dos temas que recién aparecían: la exportación de servicios, con normativa poco conocida, y la venta por portales virtuales, cuando Mercado Libre empezaba a exigir la regularización de los vendedores en la plataforma. Cuando llegaron los reclamos masivos a esos vendedores, pocos contadores manejaban esos casos. Muchos de los clientes que llegaron entonces siguen hoy en actividad. Con ese crecimiento se sumaron los primeros colaboradores.
Con el blanqueo de 2016 llegó un aluvión de consultas y de clientes nuevos. Muchos de los que mantuvieron sus negocios hoy siguen siendo parte importante de nuestra cartera.